Acción del reflejo miotático en la producción de fuerza

Reflejo miotático

Acción del reflejo miotático en la producción de fuerza

Reflejo miotático

La intervención del reflejo miotático o reflejo de estiramiento, y la intervención de los componentes elásticos en serie son dos de los procesos que generan una mayor fuerza en el desarrollo de una acción pliométrica.

La intervención de los componentes elásticos

Algunos autores han demostrado que durante la fase excéntrica de un movimiento se almacena energía elástica, la cual se libera en la posterior fase concéntrica. Entre ellos (Asmussen, 1974; Bosco, 1982) llegaron a la conclusión de que el músculo puede generar más fuerza durante la fase concéntrica si antes le precede una contracción excéntrica.

El papel que desempeñan los tejidos conectivos en las acciones pliométricas son de gran importancia. La dureza o rigidez muscular (stiffness) indica la capacidad del músculo para oponerse al estiramiento. La tensión generada por el músculo cuando realiza una contracción muscular se transmite hasta el punto más alejado de mismo (inserción) a través del tendón y actúa de forma contraria a la que se produce durante la fase excéntrica por la inercia que se ha creado en el cuerpo.

 

Se pueden distinguir en función del tipo de tejido un stiffness del tendón, un stiffness del tejido conjuntivo paralelo y otro del componente contráctil. Éstos, a parte de las funciones más conocidas, tienen otras funciones como determinar el grado de amplitud articular, mejorar la eficacia del movimiento amplificando y liberando la energía elástica, además de poner en acción el reflejo miotático derivado de la contracción excéntrica muscular.

En el músculo podemos distinguir un componente contráctil (sistema actina-miosina) y un componente no contráctil, el tejido conectivo. Desde el punto de vista de la mecánica muscular podemos ver de forma más detallada (de acuerdo con Levin y Wilman, 1927) un componente contráctil en serie, con un componente elástico en serie y un componente elástico en paralelo. El componente elástico en paralelo está formado por sarcolema, puentes cruzados en reposo y membranas (envolturas) que recubren al músculo y a sus partes. Por otra lado, el componente elástico en serie está compuesto por tendón (Hill, 1950), puentes cruzados (Jewel y Wilkie, 1958), miofilamentos, filamentos de tinina y discos –Z. Por tanto, podemos decir, que existen dos fracciones en el componente elástico en serie (CES), una fracción pasiva constituida por los tendones, y una fracción activa que se encuentra en los puentes de actina y miosina.  El componente elástico en paralelo (CEP) es responsable de la fuerza generada por un músculo relajado cuando es estirado más allá de su longitud de reposo. En cambio, el CES se pone en tensión por la fuerza desarrollada en el músculo contraído activamente. La cantidad de energía que almacena el CEP es pequeña y contribuye de forma nimia en el balance total (Cavagna, 1977). Por otro lado, el CES consigue almacenar una gran energía, ya que un músculo que es contraído activamente resiste al estiramiento con gran fuerza y con más efectividad si el estiramiento se realiza de forma súbita. Esta fuerza resistida en las extremidades del músculo, y no la longitud del músculo contraído, es la responsable de la acumulación de energía elástica en el CES. Komi (1984) demostró que la tensión mecánica generada al estirar un músculo contraído es menor en un músculo con predominancia en fibras ST, que con fibras FT. Además, se ha demostrado que la elasticidad del CES en un músculo con fibras lentas es mayor que en un músculo con fibras rápidas. Estas diferencias son debidas a la mayor concentración de colágeno en los músculos con fibras rojas (Kovanen et al., 1984). Estos resultados correlacionan con los análisis básicos de movimientos lentos y rápidos. La gran rigidez y la baja tensión generada por un músculo con predominancia de fibras ST es claramente más apropiado para la función muscular de sostén. Por el contrario, los valores bajos de rigidez, mayor extensibilidad y menor elasticidad de los músculos rápidos que realizan grandes contracciones se adaptan mejorar la velocidad y la eficacia del movimiento.

El reflejo miotático

Cuando un músculo es estirado se inicia de forma refleja un mecanismo de estiramiento. Este estiramiento alarga las fibras musculares (fibras extrafusales) y los husos musculares (fibras intrafusales). La deformación de los husos musculares activa el reflejo de estiramiento o reflejo miotático contrayendo al músculo. La consecuencia es la activación de los husos musculares aferentes primarios que envían la señal a la medula espinal y al cerebro. Completado el arco reflejo, la medula espinal manda un impulso eferente al músculo, por medio de las motoneuronas alfa, haciendo que éste se contraiga lo que libera de tensión a las fibras Intrafusales (fig.1).

Las neuronas motoras gamma excitan las fibras intrafusales, las neuronas motoras alfa excitan las fibras extrafusales.

Reflejo miotático

Fig 1. Esquema de funcionamiento del reflejo miotático.

El reflejo miotático consiste en un complejo proceso de reflejos de estiramientos interrelacionados, que incluyen la acción del reflejo de estiramiento dinámico fásico, el reflejo de estiramiento estático y el reflejo de estiramiento negativo.  Algunos autores han demostrado que durante la fase excéntrica de un movimiento se almacena energía elástica, la cual se libera en la posterior fase concéntrica. Entre ellos (Asmussen, 1974; Bosco, 1982) llegaron a la conclusión de que el músculo puede generar más fuerza durante la fase concéntrica si antes le precede una contracción excéntrica de tipo neural que genera una mayor tensión muscular. En las distintas acciones deportivas donde se producen en el músculo extensiones bruscas y de forma súbita provocan la estimulación de los husos musculares generando instantáneamente una contracción muscular concéntrica (reflejo de estiramiento), que será mayor o menor en función del nivel de elongación y de la velocidad con que se produzca.

Reflejo miotático

Referencias

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